Una vez que defines una zona en el mapa, entrar o salir de ella puede disparar la automatización — iniciar o detener el cronómetro sin que toques la aplicación.

La detección usa el propio servicio de localización de Android, que no depende solo del GPS: también recurre a las antenas de telefonía, sacrificando algo de precisión a cambio de mucha más autonomía.

La detección también se retrasa deliberadamente, hasta 5 o 6 minutos, para que un simple paso por una zona no dispare un seguimiento no deseado. Si el seguimiento automático nunca se activa, prueba a agrandar el radio de la zona.